Dieta Para Antes Y Despues De Fiestas

31/12/2016

Enfócate en las personas, no en la comida. Recuerda que las fiestas y eventos sociales están destinados para pasar un rato ameno con tus seres queridos, y que tú no estás allí sólo por la comida.

En el caso de hincharnos por los gases, la doctora Vázquez destaca la efectividad de los probióticos, bien sea en forma de yogur en concentrados que se adquieren en farmacias. Los probióticos son bacterias beneficiosas que ayudan al tránsito intestinal y a la digestión y que favorecen el reemplazo de bacterias patógenas por bacterias acidolácticas, mucho más beneficiosas.

Más de 160 millones de personas conviven en las riberas del gran Mare Nostrum, como llamaban los antiguos romanos al Mar Mediterráneo. Sus características, su forma de vida y de cultura, sus hábitos de comer y disfrutar han sido estudiados meticulosamente durante años. Entre estos rasgos podemos destacar que comen lo que cocinan en sus casas, practican un descanso después de la comida (la siesta) y aprovechan cualquier ocasión para hacer una tertulia relajante, entendiendo al aislamiento como perjudicial para la salud (¿No le parece conocido?).

Para finalizar, y lo ponemos a parte para entender mejor como funciona nuestro sistema; los antojos son brutales porque la seducción es total en las calles, en la televisión, la internet, en la casa, con la pareja, y los amigos. Hay varias formas de controlar el apetito y controlar el estrés propio que se tiene al deborar los manjares de Navidad, y para ello presentamos algunas alternativas válidas.

Grelina: la contradicción hecha hormona. Es la llamada hormona del apetito. Se produce en el estómago y aumenta cuando tenemos hambre, y disminuye después de comer. Pero como sucede con la leptina, su funcionamiento está dañado en los obesos, que tienen niveles bajos de grelina”, dice Crujeiras. De hecho, los obesos con mayor predisposición a recuperar el peso perdido después de hacer dieta presentan cifras más elevadas de leptina y menores de grelina que las personas que mantienen el peso perdido”, añade. ¿Es paradójico? En efecto: se supone que a menos grelina, menos apetito. Por lo que el especialista de la clínica de Cleveland ve una valiosa pista sobre dónde está el freno para encontrar una solución eficaz contra la obesidad: Estamos mirando hormonas que se producen en la periferia, pero donde verdaderamente se regula el apetito es en el cerebro”.